CANTON, CHINA – El supertifón Ragasa, catalogado como el ciclón más poderoso del año a nivel mundial, tocó tierra hoy en la provincia china de Cantón (Guangdong), provocando la evacuación obligatoria de millones de personas y deteniendo por completo la actividad en una de las regiones más pobladas y económicamente vitales del planeta.
Con vientos sostenidos de fuerza devastadora, el fenómeno meteorológico ha desencadenado una crisis humanitaria y de infraestructura. Las autoridades han emitido advertencias urgentes sobre inminentes inundaciones, deslaves y marejadas ciclónicas que podrían alcanzar hasta cinco metros de altura, representando un riesgo sin precedentes para las comunidades costeras.
La provincia de Cantón, hogar de aproximadamente 130 millones de habitantes distribuidos en megaciudades interconectadas, se encuentra en un estado de emergencia total. El gobierno provincial ha ordenado el cierre de escuelas, oficinas y fábricas, mientras el transporte público ha sido suspendido para facilitar las operaciones de rescate y evacuación.
Aunque las cifras exactas aún están siendo confirmadas, los primeros reportes indican que el tifón ha cobrado ya la vida de decenas de personas. Los equipos de emergencia luchan contra las condiciones climáticas extremas para llegar a las zonas más afectadas y asistir a los damnificados.
Este tifón no solo representa una amenaza inmediata para la vida humana, sino que también tiene el potencial de causar daños económicos incalculables a una región que es un motor clave de la economía china y global. La magnitud del desastre se irá revelando a medida que los equipos de rescate logren acceder a las zonas más remotas y afectadas por la fuerza destructiva de Ragasa.


