Harrisburg, Pensilvania – Un video viral ha desatado una intensa polémica en redes sociales al mostrar al pastor Philip Thornton, líder de la Legacy Faith Church en Harrisburg, Pensilvania, predicando un sermón dominical con un rifle AR-15 atado a su pecho.
La inusual escena tuvo lugar en la iglesia de denominación pentecostal, conocida por sus creencias carismáticas que incluyen la manifestación del Espíritu Santo a través de lenguas y un fuerte énfasis en el testimonio público. No obstante, la imagen del líder religioso con un arma de asalto mientras impartía la palabra generó sorpresa, críticas y debate sobre los límites de la expresión en el púlpito.
El Mensaje: “Limpiando la Habitación”
El sermón, titulado “Limpiando la habitación”, fue el contexto para la exhibición del arma. El pastor Thornton utilizó tácticas militares como analogía para la vida espiritual. En su mensaje, comparó acciones como patear puertas, despejar cuartos y atacar al enemigo con la manera en que los cristianos deben abordar la incredulidad y los desafíos personales y espirituales.
Según las palabras de Thornton, los creyentes deben actuar con la misma firmeza, estrategia e inteligencia que un soldado en combate para enfrentar lo que él percibe como fuerzas espirituales adversas. La presencia del AR-15 sirvió como un dramático apoyo visual para reforzar la metáfora de la “guerra espiritual” y la necesidad de una postura proactiva y contundente por parte de la congregación.
Reacciones Divididas en el Ámbito Digital
Mientras la iglesia y sus seguidores parecen apoyar la perspectiva del pastor sobre la guerra espiritual, la difusión del video en internet ha provocado una oleada de reacciones polarizadas. Muchos usuarios expresaron indignación, cuestionando la apropiación de un arma de uso militar en un espacio de culto y argumentando que desvirtúa el mensaje de paz del cristianismo. Otros, sin embargo, han defendido la acción de Thornton, interpretándola como una poderosa metáfora de la necesidad de ser “guerreros de Dios” en un contexto social y espiritual cada vez más hostil.
El incidente pone de relieve una vez más la creciente y, a veces, controvertida intersección entre la religión, la política de armas y el dramatismo en la predicación dentro de ciertas corrientes evangélicas en Estados Unidos.


