Las clases en línea, el uso prolongado de tabletas y celulares, sumado a la reducción drástica del tiempo al aire libre, crean el escenario idóneo para el avance de refracciones visuales, haciendo que hoy día sean más frecuentes los diagnósticos de miopía, astigmatismo y de estrabismo.
Así lo indica la doctora Claudia Rodríguez Vilorio, oftalmóloga pediátrica, quien explicó que el uso desmedido de estos dispositivos ha aumentado los síntomas que alertan sobre cambios en la visión: dolor de cabeza, resequedad, sensación de arena en el globo ocular, problemas para levantar el párpado, acercamiento extremo de los juguetes a la cara, entre otros.
“El estímulo que genera el dispositivo electrónico, ya sea celular, pantalla de iPad, de tablet, hace que el paciente mantenga una distancia corta de trabajo, acomoda mucho el ojo, este se alarga más de lo normal y no hay una relajación de las estructuras que tienen que ver con el enfoque”, detalló.
La Asociación Americana de Optómetras denomina este cuadro como “Síndrome de Visión por Computadora”, un conjunto de síntomas que incluye fatiga visual, visión borrosa, dolor de cabeza y molestias musculares en cuello y hombros por la postura sostenida.
“Eso da lugar a que haya cambio refractivo como la miopía, que haya estrabismo por estar el paciente todo el tiempo trabajando de cerca, unos 30 centímetros entre la cara y la pantalla”, agregó.
Para evitar agudizar el daño, Rodríguez recomienda pausas cada 20 minutos para mirar a la distancia y parpadear, apagar el celular dos horas antes de dormir, así como ir a chequeos regulares, tanto niños como adultos. En casos de los recién nacidos, es importante que acudan a una revisión durante su primer mes de vida “para asegurarse que las estructuras de los ojos están sanas”.
- Miopía: error de refracción común donde los objetos cercanos se ven claros, pero los distantes aparecen borrosos.
- Astigmatismo: defecto refractivo común provocado por una curvatura irregular de la córnea o el cristalino, lo que genera visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia.
- Estrabismo: trastorno en el cual los dos ojos no se alinean en la misma dirección, por lo tanto, no miran al mismo objeto al mismo tiempo. La forma más común de estrabismo se conoce coloquialmente como “ojos bizcos”.
Menores de seis años
La especialista exhorta a los padres a no ofrecerles dispositivos a los niños menores de seis años, exceptuando una videollamada ocasional para no perder contacto con sus familiares.
“El paciente menor de seis años no debe tener acceso a dispositivos“, insistió la doctora.
A partir de esta edad, Rodríguez entiende que dos horas al día y no continuas son suficientes para un niño. A más edad, el uso de los aparatos podría aumentar, siempre con sus descansos.
De acuerdo con los resultados que ha observado en su consulta en Medicalnet y en la Torre de Corazones Unidos, así como en Prisma Visión en Higüey, la miopía mejora luego de suspender el uso de los artefactos electrónicos.
Además del daño en la forma del ojo por la interacción a corta distancia, la experta recuerda que la luz azul que emiten los celulares interfiere en la producción de melatonina, hormona que regula el ciclo sueño-vigilia.


