Santo Domingo, – La controversia por la filmación de un video musical con contenido y letras inapropiados en un centro educativo de la capital dominicana sigue escalando. Hoy, el ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, y la Policía Nacional ofrecieron declaraciones sobre el “bochornoso caso”, prometiendo acciones y destacando la necesidad de reforzar los valores cívicos en las escuelas.
Educación Anuncia Resultados de Investigación
Desde la Feria Internacional del Libro, donde participó en una transmisión especial del programa El Show del Medio (marco en el que se estrenó la serie animada Los Trinitarios), el ministro De Camps se refirió directamente al incidente.
El funcionario informó que el Ministerio de Educación (MINERD) está llevando a cabo una investigación sobre el uso indebido de la escuela para la grabación del audiovisual. De Camps aseguró que los resultados de esta pesquisa se darán a conocer “en esta misma semana”, momento en el que se aplicarán las medidas que correspondan.
Para el ministro, situaciones como esta “nos motivan a fortalecer el propósito de seguir desarrollando la práctica” y acelerar el fomento de valores. En este sentido, destacó la importancia de la reciente integración de las asignaturas de Moral y Cívica y Ética Ciudadana en las escuelas de todo el país.
De Camps enlazó la controversia con la campaña del Ministerio de Cultura, “Las Buenas Palabras”, indicando que esta debe ser acompañada por el “poder de las buenas acciones” que fomenta Educación. Subrayó que estas iniciativas “deberán garantizar que estas incidencias vayan desapareciendo”.
Policía Revela el “Modus Operandi” de la Filmación
Por otro lado, la controversia generada por el uso de la escuela Lilia Portalatín Sosa en Invivienda subió de tono con la intervención de la Policía Nacional.
El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, calificó el material audiovisual como “inapropiado” y confirmó que las artistas urbanas Chupamela y La Menor King participaron en la grabación.
Pesqueira explicó el “modus operandi” del equipo de producción para ingresar a la escuela. Según el vocero, el personal logró sortear la vigilancia inicial vistiendo ropa adecuada al entrar al plantel. Sin embargo, una vez dentro del centro educativo, cambiaron su vestimenta para filmar el contenido que ha sido duramente criticado por la comunidad por ser inadecuado para un espacio dedicado a la enseñanza.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar las responsabilidades por la violación de las normas que rigen el uso de los centros educativos.


