Este miércoles culmino la primera votación del cónclave cardenalicio sin sucesor para el trono de San Pedro, manteniendo en expectativa a una multitud de 30,000 fieles congregados bajo el cielo de la Plaza de San Pedro, según reportes de la policía italiana.
El humo, denso en significado, emergió de la chimenea de la Capilla Sixtina, señalando que la decisión fundamental aún no se ha tomado.
Dentro de los muros del vaticano, 133 cardenales provenientes de 70 naciones permanecen aislados del mundo exterior. En un ejercicio de secreto y concentración, han entregado sus teléfonos móviles, mientras las comunicaciones celulares en los alrededores se han bloqueado, asegurando así la confidencialidad del proceso hasta que emerja el nuevo líder espiritual de los 1.400 millones de católicos en el planeta.


