La noticia de la muerte de Ada Balcácer, la gran pintora dominicana, conmocionó a muchos este 25 de diciembre de 2025. A los 95 años y desde Miami, su partida marcó el cierre de un capítulo lleno de color, creatividad y pasión por la cultura dominicana.
Su hija Marian Balcácer, reconocida fotógrafa, expresó con palabras cargadas de emoción lo que significa para la familia esta pérdida irreparable:
“Con inmenso dolor y profunda tristeza anunciamos la partida de nuestra amada madre y maestra, la gran pintora dominicana Ada Balcácer. Su ausencia deja un vacío imposible de llenar en nuestros corazones, pero su amor, su luz y su legado vivirán con nosotros por siempre”.
Marian recordó a Ada no solo como una artista visionaria, sino como una mujer extraordinaria que dedicó su vida a plasmar la belleza y la profundidad del alma a través de la pintura.
Su obra refleja pasión, sensibilidad y un amor inmenso por la identidad dominicana, cualidades que la hicieron admirada más allá de nuestras fronteras.
Más allá del arte, Marian destaca el rol fundamental que tuvo su madre en su vida personal: “Para nosotros fue madre, abuela, guía y amiga incondicional. Nos enseñó a amar la vida, a crear con libertad y a mantener siempre el corazón ligado a nuestra tierra”.
Con un profundo agradecimiento, la familia también reconoce a quienes valoraron y acompañaron el trabajo y el espíritu de Ada Balcácer: “Su memoria seguirá viva en cada trazo, en cada color y en cada persona que encuentre inspiración en su arte”.
Y concluye su mensaje con un sentido adiós: “Descansa en paz, madre querida. Tu amor y tu legado vivirán eternamente en nosotros”.
Un legado que trasciende el arte y la familia
Este mensaje refleja no solo el dolor de una familia, sino la inmensa huella que Ada Balcácer dejó en el arte y en quienes tuvieron el privilegio de conocerla. Un legado que sigue vivo y seguirá inspirando a muchas generaciones.
La artista plástica dominicana Ada Balcácer falleció el jueves 25 de diciembre de 2025, en Miami, a los 95 años. La noticia la compartió Joel Gonell, presidente del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (Codap), a través de sus redes sociales, despertando un sentimiento profundo de pérdida en el mundo cultural.
Una vida dedicada al color y la forma
Nacida en Santo Domingo en 1930, Ada Balcácer se convirtió en una de las voces más influyentes de su generación y en un ícono de las artes visuales en República Dominicana.
Su obra, una celebración constante del color, la luz y la espiritualidad, se destacó por una sensibilidad estética única y una exploración sin miedo de nuevas formas y texturas.
Balcácer fue parte del movimiento “Nueva Imagen”, que surgió en 1972, un espacio donde su pintura vibraba con luz propia y colores cálidos que parecían bailar entre sí.
Su dominio en la composición y su capacidad para expresar la dimensión ritual del ser humano hacen que sus piezas sean mucho más que imágenes: son experiencias que hablan al alma.


