MADRID, ESPAÑA — El Santiago Bernabéu se prepara para un explosivo inicio de la fase de liga de la Champions League, donde el Real Madrid de Xabi Alonso se enfrenta a un duro Olympique de Marsella. El esperado debut del nuevo técnico en la máxima competición europea ha sido opacado por la masiva y conflictiva llegada de los aficionados franceses.
Más de 4,000 seguidores del equipo francés se han desplazado a la capital española, elevando la seguridad a un nivel crítico. La policía se vio obligada a cargar contra los ultras del Olympique en los aledaños del estadio, en un incidente que pone de manifiesto la alta tensión que rodea al partido, catalogado oficialmente como de alto riesgo.
Para garantizar la seguridad, la Delegación del Gobierno ha desplegado un formidable dispositivo de 1,873 efectivos. Este contingente incluye a agentes de la Policía Nacional, con el apoyo de las Unidades de Intervención Policial (UIP), la Brigada de Información y la Unidad de Caballería, así como la Policía Municipal, Bomberos, SAMUR y personal sanitario.
Con el pitido inicial de la temporada, la afición blanca espera ver a su equipo dar el primer paso hacia la gloria europea, mientras que las autoridades se mantienen en alerta máxima para evitar nuevos altercados fuera del terreno de juego.


