Santo Domingo, República Dominicana — En medio de la creciente frustración pública y protestas por los constantes apagones, el presidente Luis Abinader ha abordado directamente la situación, reconociendo la molestia de los ciudadanos y prometiendo una pronta solución.
“Entendemos la molestia de la gente, y sabemos lo odiosos que son estos apagones”, declaró el mandatario en un encuentro con la prensa, mientras el descontento popular se manifiesta a través de cacerolazos y huelgas en distintas zonas del país. “Estamos trabajando día a día para solucionarlo lo antes posible”, agregó.
Las causas de la crisis
El presidente Abinader atribuyó las interrupciones del servicio a una combinación de tres factores principales. En primer lugar, señaló la demora en la integración de 600 megavatios adicionales al sistema eléctrico, que comenzarán a operar gradualmente a partir de septiembre. Este retraso se ha sumado a una demanda eléctrica sin precedentes, que ha alcanzado los 4,000 megavatios, un aumento significativo con respecto a los 2,730 megavatios registrados en agosto de 2020.
Además, el mandatario indicó que la salida de varias plantas por mantenimiento y el impacto del sargazo en las operaciones de otras generadoras han agravado la situación. “Ayer estaban fuera unos 150 megas por tema de sargazo”, detalló.
A pesar de las dificultades, Abinader afirmó que el suministro de energía ha mantenido una alta cobertura. “Ayer, en el peor de los momentos, estábamos ofreciendo un 91% de luz en el país, según las estadísticas y según el organismo coordinador”, aseguró.
El gobierno ha reiterado su compromiso de estabilizar el sistema eléctrico, consciente de la magnitud del problema que afecta a miles de ciudadanos en el Distrito Nacional y otras áreas, muchos de los cuales pagan puntualmente por un servicio intermitente.


