El dirigente político Rafael Alburquerque criticó este lunes a la Junta Central Electoral (JCE) tras las recientes advertencias del organismo sobre actividades consideradas actos de campaña fuera de tiempo. En un mensaje publicado en X, el exvicepresidente cuestionó los límites fijados por el órgano y defendió el derecho de los partidos a manifestarse.
“Y desde cuándo, señores de la Junta Central Electoral (JCE), no hay libertad de reunión, de circulación y de expresión en el país. No confundan acto de campaña y acto de protesta, que es la función de un partido de oposición. Democracia sí, no dictadura”, escribió.
Se recuerda que el uso del nombre, colores y símbolos en la llamada “Marcha del pueblo”, encabezada por el expresidente Leonel Fernández, motivó a la JCE a intimar a la Fuerza del Pueblo (FP), señalando que estos elementos pueden interpretarse como proselitismo prematuro.
En un acto de alguacil, el órgano electoral pidió a la FP tomar las medidas necesarias para que sus actividades se ajusten a la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral. La JCE advirtió que, de no cumplir, el partido podría incurrir en infracciones administrativas contempladas en el artículo 308, numerales 4 y 5, cuya sanción podría llegar hasta los 200 salarios mínimos.
Además, en caso de desacato, el Pleno facultaría a la Unidad de Sanciones Electorales y Medidas Cautelares para iniciar un procedimiento sancionador, conforme a las leyes 33-18 y 20-23, y al Reglamento del Procedimiento Administrativo Sancionador Electoral.
Estas advertencias generaron reacciones diversas en el ámbito político.
Varios legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) criticaron la marcha, señalando que se trató de una “caravana política muy clara”. La diputada Soraya Suárez afirmó que no fue una protesta, mientras que Ignacio Aracena consideró necesaria la intervención de la JCE para mantener la credibilidad institucional. En tanto, el diputado Wandy Batista calificó la actividad como “una imprudencia” y un acto de “desesperación” de la FP.
Desde la Fuerza del Pueblo, legisladores defendieron la marcha, afirmando que se trató de una expresión social ante los problemas que afectan al país. El diputado José Jiménez sostuvo que la actividad no fue organizada como acto proselitista y que la presencia de personas con símbolos del partido es “natural” por afinidad.
Por su parte, el secretario general del PLD, Johnny Pujols, calificó la intimación de la JCE como “un exceso”, advirtiendo que ese tipo de acciones podría representar una tendencia preocupante de interferencia en derechos constitucionales y en la autonomía de los partidos.


