Si en los últimos días ha visitado su supermercado habitual y ha tenido dificultades para conseguir pollo, o solo le permiten comprar una cantidad limitada, esto podría deberse a una reducción temporal en la producción avícola, justo cuando la demanda sigue siendo alta.
Así lo explicó la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), tras los reportes de consumidores en sectores del Distrito Nacional y Santo Domingo Este, quienes han notado menor disponibilidad del producto en algunos establecimientos.
Supermercados como Bravo confirmaron que la oferta de pollo ha venido disminuyendo desde diciembre. La empresa señaló que parte del abastecimiento actual proviene de acuerdos con productores organizados, aunque reconocen que el volumen sigue siendo insuficiente y que la normalización del suministro podría darse de forma gradual en las próximas semanas, posiblemente a partir de marzo.
La directora ejecutiva de la ONEC, Jennifer Troncoso, indicó que tanto los comercios como los supermercados están coordinando esfuerzos para mantener el abastecimiento, pero explicó que en enero suele registrarse una caída natural en la producción, como consecuencia del alto consumo durante las festividades de fin de año.
“Se produce un desfase normal entre la demanda y la oferta local entre diciembre y enero”, precisó Troncoso, al señalar que la menor disponibilidad de pollo fresco —especialmente por piezas— responde a factores estacionales.
Aunque la producción avícola en el país es constante, el proceso requiere alrededor de 60 días desde la incubación del huevo hasta que el pollo está listo para la venta. En diciembre, los productores reportaron una disponibilidad de 24.7 millones de unidades para atender el mercado. La Asociación Dominicana de Avicultura (ADA) fue consultada sobre el nivel actual de producción, pero no había ofrecido respuesta al cierre de esta edición.
No hay escasez general
Troncoso aclaró que no se puede hablar de una escasez generalizada, ya que en los supermercados sigue habiendo disponibilidad de pollo entero y pollo congelado. Agregó que, cuando la oferta local disminuye, los comercios recurren a mayores importaciones para suplir la demanda, lo que incrementa la presencia de estos productos en los estantes.
No obstante, la percepción de escasez ha provocado un aumento en la demanda dentro de los supermercados. “Ha circulado el rumor de que no hay pollo, lo que lleva a muchas personas a comprar en supermercados en lugar de los mercados informales, donde los precios suelen ser más altos”, explicó.
Mientras en los supermercados la libra de pollo se vende entre 76 y 86 pesos, en los mercados informales puede alcanzar los 100 pesos, lo que también influye en el comportamiento de los consumidores.


