Momentos de tensión se vivieron cuando miembros de la Policía Nacional intervinieron contra periodistas y camarógrafos que cubrían un incidente en un centro de estimulación temprana, donde presuntamente una profesora obligó a una niña de dos años a comerse su propio vómito.
Durante la cobertura, varios comunicadores denunciaron que agentes policiales utilizaron gas pimienta para dispersarlos mientras intentaban documentar la situación en las afueras del centro educativo.
Según los testimonios y vídeos, uno de los agentes incluso llegó a acercar un arma de fuego de manera intimidante a los periodistas y camarógrafos presentes en el lugar, lo que generó mayor preocupación entre los miembros de la prensa que realizaban su labor informativa.
Los comunicadores afirmaron que se encontraban cubriendo el caso de la menor afectada, cuya situación ha generado indignación en la comunidad y en redes sociales, donde ciudadanos exigen una investigación sobre lo ocurrido dentro del centro.
El incidente también abrió cuestionamientos sobre el manejo de las autoridades frente al trabajo de la prensa en situaciones de interés público.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre medidas contra el agente involucrado ni sobre la investigación del hecho denunciado en el centro de estimulación temprana. Organizaciones vinculadas a la libertad de prensa han reiterado la importancia de garantizar el respeto al trabajo de los periodistas durante coberturas de este tipo.


