El obispo de la Diócesis Stella Maris, Manuel Ruiz de la Rosa cuestionó la decisión del Ministerio Público en el caso de corrupción en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) para que se imponga medida de coerción consistente en prisión domiciliaria a tres de los 10 imputados por delatar.
“¡Así sí es bueno! ¿Por qué no hablaron al Ministerio Público antes de que los descubrieran?”, dijo en un comunicado en el que pide al presidente Luis Abinader no creer en nadie.
Se preguntó que si “los tres que han dejado en el confort de sus casas, ¿son menos responsables que el doctor Santiago Hazim y su grupo solo porque han delatado a sus cómplices?”. Recordó el MP alega que esos tres imputados cooperaron con la investigación supuestamente con informaciones valiosas.
Sostuvo que “en el caso de Senasa sabemos que no se está tratando el fondo, que es solamente medida de coerción para que los imputados no se sustraigan del proceso. Pero quiero referirme a la medida de coerción”.
Recordó al Ministerio Público que “el símbolo de la justicia es una venda en los ojos para tratar a todos por igual. Ahora han cerrado un ojo para pedir 18 meses de prisión preventiva a siete de los imputados, y muy bien, pero han abierto el otro ojo y han tratado a tres con mano de seda”.
Además, afirmó que hacer justicia es dar a cada uno lo que le toca según el nivel de responsabilidad en los hechos imputados.
Afirmó que la pena debe ser proporcional al daño causado. “Si estos empresarios robaron miles y miles de millones no pueden ser exonerados solo por delatar y traicionar a sus cómplices. ¿Hay arrepentimiento, les duele la cantidad de gente que habrá muerto por culpa de ellos?”.
Exhortó a las autoridades a investigar bien a ver si ellos han hecho lo mismo en otras instituciones del Estado y al Presidente de la República a no creer en nadie por ser supuestos amigos o compañeros de partido, “crea, en los controles efectivos que usted pueda crear”.
Sugirió que “dado que se quemaron la Cámara de Cuentas, Impuestos Internos, la Contraloría de la República, Superintendencia de Bancos y los Consejos creados para supervisar y fiscalizar estas operaciones, le sugiero la creación de la unidad de inteligencia y contrainteligencia para dar seguimiento al accionar de sus funcionarios que sea dirigido por él”.


