El Gobierno no baja la mirada con respecto a su política de mano dura contra la inmigración haitiana irregular. Tras intensificar las redadas migratorias y las deportaciones de haitianos indocumentados, y reforzar las medidas de vigilancia en la frontera con Haití, ahora ha dado un nuevo paso al graduar a 160 agentes de reacción rápida (ARR) para robustecer las operaciones de interdicción de la Dirección General de Migración (DGM).
Se trata de la primera promoción de los ARR. Los oficiales migratorios (hombres y mujeres) recibieron una formación integral como cualquier otro soldado de las Fuerzas Armadas: entrenamiento militar, instrucción de campo, defensa personal, prácticas de tiro y manejo de armas no letales, entre otras tácticas.
Lo que más ha llamado la atención, sin embargo, ha sido la capacitación básica en el idioma oficial de Haití: el creole. El objetivo, según la DGM, es que los agentes puedan facilitar, durante las redadas migratorias, la comunicación con haitianos.
Los oficiales migratorios también aprendieron primeros auxilios, atención y respuesta frente a emergencia y protocolos de rescate. Además, recibieron enseñanza en derechos humanos: respeto y trato digno hacia las mujeres embarazadas, adultos mayores y la protección especial de niños y niñas en situación migratoria irregular.
“Los 160 jóvenes que hoy recibimos serán desplegados de manera inmediata, principalmente en el Gran Santo Domingo, Centros de Acogida y provincias que lo ameriten. Operarán con capacidades que han sido adquiridas con recursos propios”, dijo el director de Migración, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester.
“Ustedes fueron entrenados para defenderse de cualquier agresión que puedan ser objeto, pero, sobre todo, para actuar de conformidad con lo que establece el debido proceso, garantizando y respetando siempre los derechos de las personas con las que tengan que interactuar”.


