MILÁN. El mundo de la moda está de luto. El legendario diseñador Giorgio Armani, una figura clave que impulsó a Italia al frente de la industria global y vistió a incontables estrellas de Hollywood, ha muerto a los 91 años. La noticia fue confirmada este jueves por la compañía que él fundó y dirigió durante cinco décadas.
Armani, conocido como “Re Giorgio” (Rey Giorgio), no solo fue un genio creativo, sino también un astuto empresario que construyó un imperio de 2,300 millones de euros en facturación anual. Su talento para los negocios y su visión artística se unieron para crear una marca que se mantuvo firmemente independiente por 50 años.
En un comunicado, el Grupo Armani expresó su “infinito pesar” por el fallecimiento de su “creador, fundador e incansable fuerza impulsora”. La compañía se ha comprometido a continuar su legado, con sus empleados y familiares prometiendo “proteger lo que él construyó” y “llevar adelante su empresa en su memoria, con respeto, responsabilidad y amor”.
Una carrera que vistió a las estrellas
Armani, quien se encontraba enfermo desde hacía un tiempo, se vio obligado a ausentarse de los desfiles de la Semana de la Moda Masculina de Milán en junio, algo que no había sucedido en toda su carrera.
Su impacto en la cultura popular fue inmenso. La actriz Julia Roberts rindió homenaje en Instagram, compartiendo una foto con el diseñador y un emotivo mensaje: “Una verdadera amiga. Una leyenda”. Roberts popularizó el estilo de Armani al lucir uno de sus trajes en los Globos de Oro de 1990.
Su estilo minimalista y sus chaquetas estructuradas se convirtieron en un éxito instantáneo en Estados Unidos durante los años 70 y 80, ofreciendo a las mujeres una estética que combinaba elegancia con empoderamiento en un mundo laboral dominado por hombres.
El diseñador, quien mantuvo la propiedad total de su empresa, supervisaba cada detalle de su negocio, desde las colecciones hasta la publicidad. Sin embargo, su muerte plantea interrogantes inevitables sobre el futuro de la marca, que se espera sea liderada por miembros de su familia y colaboradores cercanos.
Una cámara ardiente se abrirá en Milán este fin de semana para que el público pueda darle el último adiós, mientras que su funeral se llevará a cabo en privado el próximo lunes.


