La “guerra” contra las pandillas del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, cumplió este jueves tres años con una protesta de padres que exigen la liberación de sus hijos “inocentes” y con presos venezolanos deportados por Estados Unidos.
En respuesta a una escalada pandillera que en un fin de semana dejó 87 muertos, el 27 de marzo de 2022 Bukele instauró un régimen de excepción para combatir a las pandillas y que ha permitido miles de detenciones sin orden judicial.
Bukele proclama que las fuerzas de seguridad les arrebataron a las pandillas el control que ejercían sobre el 80 % del territorio y El Salvador pasó a ser el país “más seguro del hemisferio occidental”. Grupos de derechos humanos afirman que esto se logró a costa de las libertades civiles.


