Santo Domingo, RD. Un sorprendente hallazgo arqueológico ha conmocionado el corazón de la Zona Colonial de Santo Domingo. Durante trabajos de remozamiento frente a la histórica Iglesia Nuestra Señora del Carmen, obreros descubrieron restos óseos humanos, que corresponden a hombres y mujeres, y que podrían datar de hace más de un siglo.
El hallazgo se produjo mientras los trabajadores realizaban excavaciones para la instalación de una estructura destinada a soportar el sistema de cables soterrados y el drenaje pluvial del área. Al remover la tierra, salieron a la luz varios esqueletos, despertando de inmediato el interés de las autoridades y expertos.
De manera preliminar, se barajan varias hipótesis sobre la procedencia de estas osamentas. Se presume que podrían pertenecer a pobladores de la época colonial, combatientes de la Revolución de Abril de 1965 o incluso a antiguos pacientes del Hospital Padre Billini, que colinda con la capilla de la iglesia. Para determinar con exactitud su origen, época, sexo y edad, serán necesarios estudios antropológicos especializados.
El descubrimiento ha generado una gran curiosidad entre los transeúntes que frecuentan la intersección de las calles Arzobispo Noel y Sánchez, donde se ubica el templo. La Iglesia Nuestra Señora del Carmen, construida en 1615 y ampliada en 1729, es considerada una joya del patrimonio histórico-religioso del país.
Actualmente, arqueólogos asignados a la obra inspeccionan el lugar. Se espera que, en coordinación con la Dirección de Patrimonio Monumental, se ofrezcan más detalles una vez concluidos los análisis correspondientes. Este hallazgo no solo enriquece el conocimiento sobre el pasado de la Zona Colonial, sino que también ofrece una nueva ventana a la historia de los habitantes de esta emblemática parte de la ciudad.
Una de las piezas más distintivas del templo son las rejas con el escudo carmelita, visibles en las capillas laterales y que, según una placa en el monumento, podrían datar del siglo XVII y están ligadas al culto de Jesús de Nazareno, añadiendo otra capa de misterio y antigüedad al lugar.


