La comunidad evangélica dominicana, que agrupa a más de 15 mil iglesias y cerca de tres millones de creyentes, rechazó de forma contundente la sentencia 1225-25 del Tribunal Constitucional, que despenaliza las relaciones homosexuales dentro de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Durante una rueda de prensa frente al Tribunal, los líderes eclesiales aseguraron que el fallo “viola la Constitución”, altera la naturaleza militar y pone en riesgo la disciplina que sostiene la seguridad nacional. Anunciaron que solicitarán una revisión jurisprudencial del caso.
Según los representantes, el Tribunal habría “legislado fuera de sus límites”, por lo que —afirman— ninguna institución castrense puede ser obligada a acatar una decisión que, a su juicio, vulnera el orden institucional del país.
“No podemos guardar silencio”, dice la Iglesia
Los voceros religiosos calificaron la sentencia como “desafortunada e inoportuna”, y aseguraron que contraría los valores históricos del país. Señalaron que la decisión “desfigura la creación divina y redefine la familia”, por lo que consideran que callar sería “traicionar su misión pastoral”.
Citando Efesios 5:11, reiteraron que hablarán “con claridad y valentía” frente a lo que catalogan como una amenaza a los principios éticos que han guiado al país.
Preocupación por la disciplina militar
La comunidad evangélica advirtió que la decisión podría afectar la disciplina dentro de la Policía y las Fuerzas Armadas, instituciones regidas por un régimen especial que exige obediencia estricta y cohesión interna. Afirman que eliminar las normas internas sobre conducta y convivencia creará inseguridad jurídica y debilitará la cadena de mando.
Señalamientos jurídicos y sociales
Los líderes religiosos también cuestionaron la validez del fallo, alegando que se habría basado en leyes derogadas, lo que —según ellos— compromete su legalidad. Denunciaron que forma parte de una “presión ideológica global” que intenta imponer valores ajenos al sentir del pueblo dominicano.
Defensa de la familia y apoyo a votos disidentes
Recordaron que la familia es reconocida por la Constitución como base de la sociedad y advirtieron que ninguna sentencia puede reinterpretar ese principio. Además, respaldaron a las magistradas Eunissis Vásquez Acosta y Army Herrera Reyes, quienes señalaron que las normas ya no estaban vigentes, por lo que la sentencia “carece de objeto”.
Llamado final
El liderazgo cristiano reafirmó su compromiso de defender la identidad moral del país y llamó a la unidad y la vigilancia. Concluyeron que la Iglesia dominicana “permanecerá de pie, sin temor y sin concesiones”, orando para que el país mantenga la paz y la justicia.


