El niño al que Bad Bunny entregó un “Grammy” durante su actuación en el medio tiempo del Super Bowl no es el menor de cinco años que fue detenido recientemente en un operativo de inmigración en Minnesota, como se llegó a especular en redes sociales.
El momento ocurrió durante la presentación del artista puertorriqueño en el estadio Levi’s, en Santa Clara, California, cuando Bad Bunny le entregó al niño lo que parecía ser una réplica del premio.
Minutos después del show, miles de usuarios comenzaron a afirmar que el menor era Liam Conejo Ramos, el niño que fue trasladado por autoridades migratorias desde Columbia Heights, Minnesota, hasta un centro de detención en Texas, cuyas imágenes —con una mochila de Spider-Man— generaron indignación internacional y reavivaron el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos.
Sin embargo, dos fuentes cercanas a la producción confirmaron que no se trataba del menor detenido, sino de un actor infantil.
¿Quién era realmente el niño?
El niño que apareció en escena es Lincoln Fox Ramadan, un actor que compartió su experiencia en redes sociales poco después de la transmisión. Algunos espectadores incluso pensaron que representaba una versión infantil del propio Bad Bunny.
De hecho, esa es una de las interpretaciones más fuertes del momento:
el artista se estaba entregando el Grammy a sí mismo cuando era niño, como un símbolo de los sueños que parecían imposibles y que hoy se hacen realidad.


