La segunda presentación de Bad Bunny en el Estadio Olímpico Félix Sánchez marcó una noche histórica para la escena musical dominicana. Frente a un público que llenó por completo el recinto y que cantó cada tema sin descanso, el artista puertorriqueño se sorprendió al invitar al ícono dominicano Romeo Santos, un encuentro que provocó una explosión de emoción en todo el estadio.
Este concierto, parte de su gira internacional, dejó en evidencia no solo la enorme capacidad de convocatoria del “Conejo Malo”, sino también el cariño mutuo entre él y el país. “RD también es mi casa”, expresó Benito sobre el escenario, recibiendo una de las ovaciones más fuertes de la noche y reafirmando su conexión con sus fanáticos dominicanos.
Una noche irrepetible
Para esta segunda función, Bad Bunny incluyó un repertorio con temas preparados exclusivamente para el público dominicano, ofreciendo una experiencia distinta a la del primer día. El montaje del espectáculo destacó por su despliegue de pantallas, efectos visuales y una puesta en escena de alto nivel que acompañó cada canción
Con más de 50 mil asistentes, el Estadio Olímpico se transformó en el epicentro de la cultura urbana del Caribe. Las boletas, agotadas en tiempo récord, dejaron claro que esta presentación no fue solo un concierto, sino un evento social y cultural que quedará en la memoria colectiva del público dominicano.


